Mostrando entradas con la etiqueta textos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta textos. Mostrar todas las entradas
El Romanticismo
¡Oh, no quiero ceñirme a las
reglas del arte! Mis pensamientos son vagabundos, mi imaginación errante y mi
alma sólo se satisface de impresiones.
Jamás ha dominado en mi alma la esperanza de la gloria, ni he soñado nunca con laureles que oprimiesen mi frente. Sólo cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios, aunque alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que debían aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud.
Yo, sin embargo, soy libre, libre como los pájaros, como las brisas; como los árboles en el desierto y el pirata en la mar.
Libre es mi corazón, libre mi alma, y libre mi pensamiento, que se alza hasta el cielo y desciende hasta la tierra, soberbio como el Luzbel y dulce como una esperanza.
Cuando los señores de la tierra me amenazan con una mirada, o quieren marcar mi frente con una mancha de oprobio, yo me río como ellos se ríen y hago, en apariencia, mi iniquidad más grande que su iniquidad. En el fondo, no obstante, mi corazón es bueno; pero no acato los mandatos de mis iguales y creo que su hechura es igual a mi hechura, y que su carne es igual a mi carne.
Jamás ha dominado en mi alma la esperanza de la gloria, ni he soñado nunca con laureles que oprimiesen mi frente. Sólo cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios, aunque alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que debían aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud.
Yo, sin embargo, soy libre, libre como los pájaros, como las brisas; como los árboles en el desierto y el pirata en la mar.
Libre es mi corazón, libre mi alma, y libre mi pensamiento, que se alza hasta el cielo y desciende hasta la tierra, soberbio como el Luzbel y dulce como una esperanza.
Cuando los señores de la tierra me amenazan con una mirada, o quieren marcar mi frente con una mancha de oprobio, yo me río como ellos se ríen y hago, en apariencia, mi iniquidad más grande que su iniquidad. En el fondo, no obstante, mi corazón es bueno; pero no acato los mandatos de mis iguales y creo que su hechura es igual a mi hechura, y que su carne es igual a mi carne.
Rosalía de Castro
En el día de los Santos Difuntos nada mejor que esta leyenda de Bécquer " El monte de las ánimas"que nos conecta con el mundo irracional y misterioso que nos sobrecoge.http://youtu.be/rw3RUQ2sHhI
La recomendación del mes.Si no has llegado a tiempo para ver la película,lee el libro y si la has visto, también, pues ya sabes eso de: el libro es mejor...además con la lectura encontrarás sentido a las historias que el monstruo cuenta a Connor, el protagonista.El tejo lo que pretende es ni más ni menos que LA VERDAD.
Aquí os dejo las primeras páginas del libro
El monstruo apareció pasadas las doce de la noche. Como hacen todos los monstruos. Conor estaba despierto cuando el monstruo llegó.Acababa de tener una pesadilla. Bueno, una pesadilla no. La pesadilla. La que tenía tantas veces últimamente. La de la oscuridad y el viento y los gritos. La pesadilla en la que unas manos se escapaban de las suyas por muy fuerte que las sujetara. La que acababa siempre con…«Vete»,susurraba Conor a la oscuridad de la habitación en el intento de que la pesadilla retrocediera,
"Vuelva usted mañana " de Larra y El calvario de ser becario de A. Pérez Reverte
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



